Hollywood despidió a Kirk Douglas, una leyenda y testigo de su historia

La Academia de Hollywood, grandes estudios de cine, actores y directores expresaron a través de las redes sociales su conmoción por la muerte del legendario Kirk Douglas. Douglas, quien en su plenitud se erigió como una de las estrellas más recias e intensas del firmamento de Hollywood, con sus elogiadas interpretaciones en el western y el drama urbano y contemporáneo, falleció el miércoles a la noche a los 103 años, informó su hijo Michael a través de Instagram.

«Adiós a una leyenda de Hollywood», escribió la Academia en sus redes sociales oficiales, y acompañó el texto con una foto del actor en su rol de «Espartaco», película realizada en 1960.

El estudio Paramount también recordó el legado del actor fallecido a los 103 y destacó su extensa trayectoria, con especial énfasis en la cinta en la que encarnó al histórico gladiador. «El ícono de la pantalla y la leyenda de Hollywood, Kirk Douglas, murió a los 103 años. El actor y productor tuvo 75 películas con su nombre, incluida la trascendental «Espartaco», y numerosos premios. Lo recordamos por su valiosa contribución al cine y la industria del cine», escribió Paramount en su Twitter oficial.

Por su parte, el director Steven Spielberg expresó al sitio especializado The Hollywood Reporter que le «honra haber sido una pequeña parte de sus últimos 45 años», según replica la agencia Efe. «Extrañaré sus notas escritas a mano, cartas y consejos paternos, y su sabiduría y coraje, que van más allá de un trabajo tan impresionante, son suficiente para inspirarme para el resto del mío», manifestó.

«¡Qué ícono tan increíble era él en esta industria!», exclamó la estrella de «Star Trek» William Shatner; en tanto que el director Rob Reiner destacó que Douglas está «para siempre en el panteón de Hollywood».

«Con enorme tristeza junto a mis hermanos anuncio que Kirk Douglas nos dejó hoy a los 103 años. Para el mundo, él era una leyenda… pero para mí y mis hermanos, Joel y Peter, él era simplemente papá, para Catherine, un maravilloso suegro, para sus nietos y bisnietos, su amoroso abuelo y para su esposa. Anne, un esposo maravilloso», agregó Michael en el posteo que realizó a través de las redes sociales.

Douglas fue un extraño caso de galán de pelo rubio, rostro afilado y saliente y un hoyuelo en el mentón, al que muchas seguidoras consideraron irresistible por décadas, alejándose de la típica imagen de «baby face» anglosajón que la Meca del Cine subrayaba como ideal de la apostura masculina.

Los jóvenes rasgos de Douglas retrataban orígenes eslavos y semíticos: su rictus parecía expresión de una previa odisea de carencias y penas. Hijo de una humilde pareja ruso-judía emigrada a Estados Unidos, el actor nació en 1916 en Amsterdam (estado de Nueva York), único varón entre seis hermanas, bajo el nombre real de Issur Demsky Danielovitch.

Empleos de canillita y mozo de café lo ayudaron a mitigar las privaciones que en su hogar eran historia antigua -y que Douglas, ya adulto y adinerado, evocó en «El hijo del trapero», un libro escrito por él-, y a alternar con un microcosmos humano del que resonarían ecos en algunos de sus torturados personajes.

Sus limitaciones monetarias no le impidieron completar la secundaria -«Tuve que aprender a vivir y superar el gueto», contó- y egresar de la Academia de Arte Dramático de Nueva York. En 1941 debutó en los escenarios de la Gran Manzana y, durante la Segunda Guerra Mundial se enroló en la Marina.

Gracias a su amistad con la ya consagrada Lauren Bacall -por entonces, pareja de Humphrey Bogart-, Douglas logró en 1944 una carta para el productor de cine Hal Wallis, quien lo hizo debutar en la pantalla grande como la contrafigura de Barbara Stanwyck, en «El extraño amor de Martha Ivers».

Durante los 50 y 60, Douglas fue una de las luminarias del cine, y esa fama le significó estar preso de los estudios, para los que debía protagonizar entre tres y cuatro películas por año. Douglas juró una y mil veces que no le importa no haber ganado nunca el Oscar, y feliz de que sus cuatro hijos -sobre todo el Michael- hayan seguido sus pasos.

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