El Gobierno y Vicentin, una historia con final abierto Por María Herminia Grande

Tal vez un simple dicho ayude a precisar el momento que vive la política nacional hoy, y quizá por unos días, estacionada en Santa Fe. “Sólo se puede hacer lo que se puede explicar”. El presidente Alberto Fernández invirtió el concepto. Hizo, y luego debió explicar. La pandemia y su buen manejo político-sanitario logró apagar el enojo por la suba de las retenciones. Vicentin reaviva muchos y diversos fuegos e incomodidades políticas. Sin lugar a dudas el Presidente actúo con apuro. El motivo le pertenece. Lo cierto es que el consenso con los empresarios, quienes lo conceptualizaron horas antes como seductor, racional, moderado, se desdibujó a medida que el anuncio sobre el destino de la empresa santafesina fluía en boca del primer magistrado. Habló de expropiar, palabra con mucha densidad negativa para un gobierno cuya vicepresidenta carga en su historia con un “vamos por todo”. El presidente Fernández durante la pandemia concitó la adhesión de ciudadanos que no lo habían votado. “Su forma de explicar tranquiliza”, ese fue el principal comentario. Vicentin y el apuro de un anuncio que injustamente puede catalogarse de arrebato plebiscita fuera de tiempo al gobierno de Fernández. Otra vez los unos y los otros. Expropiación sí. Expropiación no. Este apuro colocó al gobernador santafesino Omar Perotti en una situación incómoda. Debió aclarar que su principal obsesión es la pervivencia de la histórica empresa santafesina Vicentin, no el destino de sus dueños.

De pronto la oposición anestesiada por sus propios desencuentros despertó otra vez unida. El ex presidente Macri y la ex diputada Carrió asomaron sus preocupaciones

El caso Vicentin va más allá de la situación económico-financiera que atraviesa la empresa. ¿Es descabellado pensar que el ala más radicalizada de la coalición gobernante busque que Nardelli sea a Mauricio Macri lo que Báez es a CFK? ¿Es descabellado pensar que el apuro del presidente Fernández se emparente con la necesidad de conducir a ese sector radicalizado? Sí queda claro que estas ondas expansivas derivadas del caso Vicentin llevaron a que el presidente Alberto Fernández reafirmase el andarivel político por el que transita su gobierno. El sábado, cuando lo entrevisté radialmente, me dijo: “Miren, yo no soy socialista. Yo soy peronista. Creo en el capitalismo, más justo y distribuyendo mejor. Creo en el empresario que invierte, que da trabajo y que gana dinero. Creo en ese empresario. Creo en la propiedad privada. Esta medida es absolutamente excepcional. ¡Qué me hablan de Venezuela! Allí expropiaban a las empresas prósperas”. El Presidente sabe que con radicalizaciones las derrotas electorales se acumulan. ¿Hasta dónde llegarán los efectos Vicentin? El Presidente me dijo que probablemente esta semana ingrese al Congreso el proyecto de expropiación aunque sigue esperando un proyecto superador.

En cuanto a lo primero, el proyecto en sí del cual aún no se conoce la letra chica, no tendría dificultad en el Senado. Sí en Diputados, donde a hoy están en dudas tres voluntades para lograr el cometido. Con respecto a proyectos alternativos, el gobernador Perotti, quien esta semana se reunirá con gremios, cooperativistas involucrados con el tema Vicentin, está convencido y trabajando sobre una alternativa: “Creo que la creación de una empresa mixta Agroalimentaria Argentina SA –espejo YPF- con el mejor management, con apertura en Bolsa, y la sinergia de la división YPF Agro, es una propuesta superadora. Me preocupa, y en eso estoy trabajando, en cómo será la nueva empresa, quién gestionará la nueva figura, y rápidamente conseguir la comercialización. El instrumento no puede estar en primer plano, habrá un sector que dé batallas políticas. Nosotros trabajamos para destrabar este momento, dar respuestas a los acreedores y reposicionar la empresa”.

A propósito de propuestas superadoras, hay quienes proponen la conformación de un Consorcio Privado Nacional. ¿ACA, AFA, Molinos Agro, AGD e YPF Agro podrían interesarse en la compra de los activos físicos con personal incluido?

¿Por qué no negociar en el marco del concurso preventivo bajo estricto control judicial, algunas de estas u otras alternativas?

Mientras tanto la empresa emitió una solicitada manifestando: “La situación financiera crítica derivó en febrero en la necesidad de presentarnos en Concurso Preventivo. La empresa nunca dejó de abonar salarios y entendemos que la decisión del gobierno es injusta, arbitraria e ilegal. Avasalla la propiedad privada e inhabilita todas las negociaciones que la compañía venía llevando adelante para encontrar una solución en el ámbito privado”.

Hoy la empresa se presentaría ante la Justicia Federal. Por su domicilio fiscal, le corresponde hacerlo ante el Juzgado Federal de Reconquista, el cual no depende de Rosario, sino de Resistencia, Chaco. Si decide, por estrategia empresarial, presentarse en Buenos Aires, nacerá un problema de competencia que deberá resolver la Corte Suprema de Justicia.

La intervención trabaja sobre un único CUIT: Vicentin. Y a su vez ha solicitado la separación de las otras empresas; esto viene a cuento de la duda inicial a qué activos de la empresa se intervendrían.

Indudablemente hay un final abierto tanto para Vicentin como para el gobierno.

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