Voluntarios piden más asistencia para quienes viven en la calle


Remarcaron que los incidentes que se dieron en el Polideportivo 9 de Julio “no son habituales” y reclamaron un trabajo “más integral”.


operativo invierno. El dispositivo se trasladó al Estadio Municipal.

La primera noche en el nuevo refugio para enfrentar el invierno no arrojó ningún tipo de inconvenientes. Luego del traslado, un grupo de 35 personas en situación de calle ya durmió ayer en el Estadio Municipal Jorge Newbery y las autoridades locales aseguraron que el Operativo Invierno se extenderá hasta el final de agosto. Esta mudanza se produjo tras los incidentes en el Polideportivo 9 de Julio que provocaron las quejas de vecinos, quienes solicitaron una nueva sede para cumplir estas tareas de asistencia. Según Antonella Guareschi, del movimiento Empoderar para Transformar, “estas cosas no representan las conductas de la mayoría. Esta es gente que tiene vulnerados sus derechos más básicos, que afronta muchas necesidades los 365 días. Todos nos acordamos con el frío, pero la situación de vulnerabilidad se da todo el año”.

En relación a lo ocurrido en el Polideportivo 9 de Julio, la voluntaria subrayó cuestiones a tener en cuenta. “Son conductas que tiene cualquier persona que está atravesada por una situación muy dura, con problemáticas que se presentan en cada uno y con el bagaje de la historia que lleva cada persona que asiste a estos dispositivos”.

“La realidad indica que se pueden presentar algunos inconvenientes en cuanto a la convivencia, pero hay que tener en cuenta el contexto. A uno, en familia, le cuesta convivir con cinco personas más. Y en estas ocasiones deben convivir con otras 30 personas, que no son su familia. A veces surgen roces o situaciones que se dan por la misma convivencia, no hay nada fuera de lo normal”, puntualizó Guareschi.

Y advirtió que “todo esto se complejiza por la situación de gran vulnerabilidad en la que ellos viven. Y esto sucede, lamentablemente, por la falta de políticas públicas que no saben abordar estos temas”.

Antonella es contadora y desde hace 7 años colabora de manera voluntaria con esta agrupación social que ayuda a las personas en situación de calle. Ella, como muchos rosarinos, cede parte de su vida para dar una mano a los más necesitados. Desde ese escenario, confió una visión sobre esta problemática.

“Es complejo, debe abordarse desde una construcción entre muchas disciplinas y mucha gente, cada día, alrededor de cada persona. Requiere una intervención siempre colectiva. Por eso, desde los grupos de ayuda intentamos poner en la agenda pública esta situación, que cada vez convoca a más cantidad de personas”, explicó Guareschi.

Y frente a las tareas de ayuda, “la mayoría se muestran muy agradecidos, porque lo primero que nos dicen es que se sienten invisibles. Lamentablemente, ellos terminan sintiendo que son parte del paisaje y nadie repara en ellos”.

Sobre la realidad de los dispositivos en Rosario, esta voluntaria remarcó que “hacen falta más, por lo menos nocturnos, para ir a dormir, porque tres no son suficientes. Además, deberían tener actividades, asistencia psicológica y capacitaciones. Hacen falta abordajes integrales, porque la gente que está en situación de calle, que pasa la mayor cantidad del día en la calle, tiene todas las necesidades insatisfechas, desde las más básicas. Y eso sucede todo el año”.

Y agregó que “está bien que el Estado ponga a disposición estos dispositivos por la ola de frío, que es cuando más se sufre estar en la calle, pero la realidad es que las carencias siguen, todos los días. Esta forma de ayuda sirve para afrontar lo urgente. Pero de una vez por todas debemos dejar de pensar en lo urgente y apostar al largo plazo”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

seis − 6 =