Tomar decisiones y acertar

Newell’s tiene una realidad. Una cruda realidad. La próxima temporada deberá luchar para evitar el descenso. Esto indica sumar puntos y hacer una buena campaña, lo que significaría pelear arriba. La dirigencia tiene que resolver lo que hará en el futuro ya sin perder tiempo porque después puede ser demasiado tarde y no habrá espacio para los lamentos. La primera determinación es si bancará o no a Héctor Bidoglio (el menos responsable en todo esto) para afrontar la difícil misión de escaparle al descenso y si consideran que tiene espaldas para hacerlo. También es cierto dentro de este contexto que tampoco hay a mano entrenadores que puedan asegurar la salvación. Y los que existen están lejos del alcance leproso para la economía de la entidad. La misma novela de siempre. El problema es que ahora sí los leprosos no tendrán espacio para fallar. Y si le apuntan “a Beccacece”, como dicen, tendría que ser rápido y sin dilaciones.

Hoy parecería que la responsabilidad de todos los males recae sobre la figura de Bidoglio. Y no es tan así, más allá de la parte que le toca afrontar en la actualidad porque los errores y las fallas en las determinaciones vienen desde hace tiempo. La endeblez del promedio no es de ahora, es de hace largo tiempo. Por eso recaer sobre el actual entrenador es observar una pequeña parte de la historia de los últimos torneos. Las responsabilidades pasan por las malas elecciones realizadas en el último tiempo, no sólo con el tema de los cuerpos técnicos sino también a la hora de elegir los refuerzos que no fueron tales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

veinte + quince =