Técnicas para el envío de muestras al laboratorio

Entre las indicaciones puntualizadas en el manual de protocolo de actuación se destaca el procedimiento que se debe realizar para el envío de peces vivos al laboratorio de diagnóstico.

El primer paso es llenar una bolsa plástica resistente con un tercio de agua tomada del mismo lugar donde se extraerán los peces. Luego se debe recoger a los animales que presenten signología clínica que pueda relacionarse con la mortandad (peces boqueando en superficie, letárgicos, con hiperpigmentación o lesiones tegumentarias, entre otras).

Una vez realizada esa acción hay que colocarlos en la bolsa plástica y completar los dos tercios de su capacidad restante para luego cerrarla torciendo el extremo y aplicarle una banda elástica bien ajustada a fin de evitar el escape de oxigeno. Así se la debe depositar en una caja de telgopor y agregar hielo picado alrededor hasta llegar al mismo nivel de agua existente en su interior.

La operación se concluye cerrando el recipiente con cinta adhesiva además de tomar el recaudo de introducir en un folio plástico el formulario de recolección y envío de muestras, el cual deberá ser pegado sobre la tapa.

Al recibir los ejemplares el patólogo sabrá, por su experiencia, qué órganos extraer para arribar a un diagnóstico correcto en función de las lesiones que se presenten en cada caso en particular. En caso de no ser posible enviar los peces vivos, se puede recolectar las muestras y fijarlas de acuerdo a un procedimiento que también se detalla en el manual, el cual responde a diferentes interrogantes para orientar las acciones que se deben desarrollar de forma correcta.

El material es analizado a través de un método de diagnóstico que posibilita establecer la causa o naturaleza de una lesión o enfermedad mediante el estudio microscópico de los tejidos de los peces”.

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