Restringen la compra de dólares y los exportadores deben liquidar divisas

El Banco Central (BCRA) lanzó una batería de medidas tendientes a asegurar el abastecimiento de dólares a empresas y ahorristas, entre las que se destaca que las exportadoras deberán liquidar las divisas producto de sus ventas en el país y que todas las compañías, no solo los bancos, tendrán que pedir autorización a la entidad monetaria para girarlas al exterior. Además, las personas podrán comprar hasta 10 mil dólares por mes y también girar ese monto al extranjero.

Finalmente, el presidente Mauricio Macri adoptó una medida a la que se resistió con fuerza hasta fines de la semana pasada: establecer un control de cambio. La iniciativa fue asociada de inmediato a un cepo, uno de los factores que, paradójicamente, contribuyeron (merced a sus críticas a la gestión anterior) a que el líder de Juntos por el Cambio llegara al gobierno en 2015.

Después de una semana de fuerte volatilidad cambiaria y poco antes del inicio de la actividad financiera, la Casa Rosada, a través de un decreto de necesidad y urgencia (DNU), oficializó medidas que imponen una restricción a la compra de dólares para personas y empresas y la obligación a los exportadores de liquidar sus divisas.

Anoche, el ministro de Economía nacional, Hernán Lacunza, sostuvo que las iniciativas “son antipáticas”, pero enfatizó que fueron dispuestas para “evitar consecuencias peores” (ver página 11).

Asimismo, fuentes de la entidad que dirige Guido Sandleris explicaron que, “a través de estas medidas, se busca lograr mayor estabilidad cambiaria y proteger al ahorrista”.

De modo más directo, en el Central destacaron que “nadie está limitado para extraer dólares de sus cuentas, ni personas físicas ni jurídicas”. Y subrayaron: “Tampoco hay ningún impedimento al comercio exterior ni restricciones sobre viajes”.

En el caso de las “personas humanas”, tal la denominación jurídica para la “gente de a pie”, el BCRA estableció que éstas “no podrán comprar más de 10 mil dólares por mes ni realizar transferencias de fondos de cuentas al exterior superiores a ese monto.

En cuanto a las empresas, los exportadores tendrán que vender las divisas fruto de sus exportaciones en el mercado local, dentro de un máximo de cinco días hábiles después del cobro ó 180 días posteriores al permiso de embarque (15 días para las commodities).

El BCRA señaló que “no hay restricciones para la importación o pago de deudas a su vencimiento”, pero las empresas “no podrán comprar dólares para atesorar”.

El DNU también establece que los tenedores de algunos títulos de la deuda pública con vencimiento original fuera de límite podrán darlos en pago para cancelar obligaciones de la seguridad social, como aportes y contribuciones, vencidas y exigibles al 31 de julio de 2019 (ver página 11).

En ese marco, y según lo conversado con el Central, los bancos estarán habilitados para extender su horario hasta las 17, por un mes (ver aparte).

En sus considerandos, la norma explicó que “frente a diversos factores que impactaron en la evolución de la economía argentina y la incertidumbre provocada en los mercados financieros, el Ejecutivo se vio en la necesidad de adoptar varias medidas extraordinarias tendientes a asegurar el normal funcionamiento de la economía, sostener el nivel de actividad y empleo y proteger a los consumidores”.

Las medidas, complementarias a las anunciadas días atrás por Lacunza, buscan “fortalecer el normal funcionamiento de la economía, contribuir a una administración prudente del mercado de cambios, reducir la volatilidad de las variables financieras y contener el impacto de oscilaciones de los flujos financieros sobre la economía real”, agregó el DNU.

A comienzos de noviembre de 2017, y luego de medio siglo de vigencia del sistema, el gobierno había eliminado la obligación de liquidar en el mercado de cambios las divisas provenientes de exportaciones de bienes, servicios y materias primas.

La iniciativa quedó firme a mediante el decreto Nº 893/2017, que llevaba las firmas de Macri; el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el entonces ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

Desde enero de 2017 y hasta noviembre, el plazo máximo para liquidar divisas era de diez años, luego de que el gobierno extendiera previamente el plazo de 30 días a cinco años, en los primeros meses de 2016.

Unicamente Macri y su círculo íntimo conocían la profundidad de las iniciativas comunicadas ayer para evitar un lunes negro en los mercados y a 55 días de las elecciones generales.

Por eso, durante la habitual reunión de gabinete de los lunes, el presidente explicará a los restantes funcionarios las razones que justifican la decisión de controlar la compra de divisas para personas físicas y jurídicas.

Con esta restricción, también habrá que ver cómo evoluciona el blue. Es que el dólar informal será refugio de aquellos que quieran comprar más de u$s 10 mil.

En silencio

Alberto Fernández (FdT) evitó opinar ayer sobre las nuevas medidas y viajó a España y Portugal para dar conferencias.

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