Perotti dice que Lifschitz le deja una provincia con más pobres y sin plata

“Con más pobres que en el promedio del país y sin saber si habrá plata para pagar sueldos y aguinaldos”. Tal es la provincia que el socialista Miguel Lifschitz le dejará a Omar Perotti, según éste mismo dijo ayer en Santa Fe, durante su primera arenga política poselectoral y en la que consiguió una valiosa foto: la de un peronismo unido. Algo que subrayó con insistencia.

Al promediar la mañana, en salón del extremo en el dique 2 del puerto santafesino, ya el presente lo habían dado todos. No falto nadie. En el Senado provincial, pasado el mediodía, funcionarios de esa casa admitían que no se sabría si ayer sesionaría o no el cuerpo (sí, lo hizo) “porque los senadores peronistas están todos en el acto de Perotti. Ello incluía al senador por 9 de Julio, Raúl Gramajo quien jugara electoralmente con Antonio Bonfatti o el de San Lorenzo, Armando Traferri, quien planteara alguna disidencia con el manejo de la transición retirándose del equipo que para tal fin armara el peronismo.

Ese solo fue parte de los subtextos que sembró Perotti con el fondo de la disputada formalidad del traspaso de atributos de mandos que Lifschitz quiere que sea en el Salón Blanco de la Casa Gris o en la Legislatura (“como siempre ha sido”) y Perotti en la Plaza de Mayo frente al palacio de gobierno (“como hicieron Hermes Binner y Bonfatti en 2007 y antes aún José María Vernet y Víctor Reviglio en 1987”) dilema del que buscó salir saltando desde el laberinto, por arriba: “No voy a sumar ninguna diferencia a la que hoy no se merece ningún santafesino y ninguna santafesina. Porque creo que esta provincia tiene que tener la capacidad institucional de estar a la altura de lo que venimos describiendo, de lo que está padeciendo nuestra gente”. Ergo, dio a entender que las cosas se harán con algunas de las formas propuestas por el socialismo para la jura y la entrega de la banda y el bastón, y el acto en la plaza quedaría para la toma de juramento de los ministros y una fiesta peronista que si tiene al presidente Alberto Fernández (quien para entonces ya tendrá 24 horas de haberse calzado su propia banda entregada, en común acuerdo, por Macri en el Congreso) será completa.

Pero ayer Perotti lo facturó en los 20 minutos que habló: “Cuando aparece mucho ruido es para tapar cosas”, acusó y aclaró que eso que el gobierno saliente busca tapar “es lo que se ve en la calle: Santa Fe queda con indicadores de pobreza más altos que la media del país entero. Nos dejan un nivel de pobreza en la provincia, superior al promedio de la del país”, denunció a voz de cuello la crítica situación que ya el domingo pasado le había comentado a este diario.

Latigazo

Y ese fue el título que más de uno de los presentes se encargaría, mientras la desconcentración del acto acontecía, de traducir con la ferocidad de un latigazo: “el socialista Lifschitz deja en la provincia de Santa Fe más pobres que el neoliberal Macri en todo el país” sin reparar que el mandatario electo había deslizado en el micrófono: “Quiero dejar en claro que yo soy duro con los problemas y no con las personas”, una concesión que sonó a mínima.

“Creemos que esta provincia debe tener capacidad institucional y estar a la altura de lo que está padeciendo nuestra gente. Pedimos información pero hay una que no aparece. Cuando hay ruido es para tapar cosas. Las preguntas siempre son las mismas y las hace la gente: ¿Habrá plata para pagar los aguinaldos o los sueldos de los meses inmediatos? ¿Qué va a pasar con las jubilaciones? ¿Los planes y las obras sociales? Esas son las respuestas que debe dar el gobierno actual para saber con qué nos vamos a encontrar”, descerrajó sin miramientos. He aquí otro de sus subtextos del discurso: la sinuosidad seguida de fracaso del proceso de transición sería, según Perotti, culpa de los socialistas para evitar admitir sus resultados negativos en materia social y financiera.

Enojo oficialista

En las oficinas de la Casa Gris se enardecieron al escuchar el discurso transmitido en los medios radiales y las redes sociales: “Perotti, que fue todos estos años senador nacional no se enteró lo que Macri le hizo a la economía del país. Entre otras cosas no pagarnos lo que la Justicia le ordenó y esa sería plata que hoy tendría él en la mano al asumir. Esperemos que si viene Alberto el 11 se la reclame en serio y no sólo le va a alcanzar para pagar los sueldos sino que le va a sobrar”, comentó indignado un funcionario actual a este diario.

La presencia de los senadores peronistas fue otro subtexto simbólico del dominio de ese cuerpo (el PJ tiene y tendrá una mayoría más solida mientras el PS se quedó sin banca alguna allí) frente a la próxima Cámara de Diputados que presidirá el propio Lifschitz y en la que tendrán mayoría legisladores provenientes de los partidos del Frente Progresista. El gobernador actual se amparó en la presión que le hicieran los senadores peronistas actuales para que envíe el presupuesto (ver aparte 12) lo que le impidió cumplir con el acuerdo de que sería la gestión entrante la que definiría el destino de los recursos del año próximo.

Señales

Otra señal fue el elogio enfatizado al presidente del PJ santafesino, Ricardo Olivera, por la “unidad que permitió ganar” la que ayer llenó un salón que lo aplaudió festiva y entusiastamente con peronistas de las más variadas pertenencias y origen, desde el NES hasta el Movimiento Evita.

“La unidad hasta que duela”, es el eslogan de Olivera que Perotti hace suyo y busca desmentir a la Casa Gris donde se argumentó que la carencia de acuerdos consensuados entre las comisiones de transición se produjo por disidencias dentro del peronismo. La defección del senador Traferri, quien responde al sector de la vicegobernadora Alejandra Rodenas quien ayer acompañó todo el tiempo a Perotti en el acto y habló antes que él, parecía darles la razón a los socialistas. Pero ayer casi en primera línea, el senador aplaudía sin desentonar con los restantes 800 o 900 asistentes.

“Esta no es la unidad de algunos dirigentes que se arrimaron a integrar una lista. No fue una unidad de dirigentes; fue un concepto de una unidad para defender a los que menos tienen. Ese es el compromiso central que nos sigue uniendo. Unidad en la diversidad, lo hemos planteado muchas veces. La posibilidad real y concreta de discutir. Expresamos una sociedad, somos un movimiento con sustento en la necesidad de defender el trabajo de la provincia, de defender a nuestras pequeñas y medianas empresas; de defender a cada una de nuestras familias que la está pasando mal. Esta la unidad para poner de pie a Santa Fe”.

Traspaso polémico

El perottismo insistió ayer en hacer el traspaso de mando en la explanada de la Casa Gris. Miguel Lifschitz le había propuesto a su sucesor, Omar Perotti, concretar el cambio de mando el 11 de diciembre, tras la jura (a las 11), en el Salón Blanco o la Legislatura santafesina. El rafaelino rechazó la iniciativa y pretende que se realice, a las 19, en la explanada de la Casa de Gobierno.

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