Perotti desnudó la realidad de Santa Fe frente a todos los actores socioeconómicos

Con el Salón Blanco atravesado por una mesa a la que se invitó a prácticamente todos los actores socioeconómicos de la provincia (sin acceso de la prensa), la Casa Gris puso ayer toda la carne en el asador en procura de conseguir las leyes que necesita para enfrentar la crisis. Tras el saludo del gobernador Omar Perotti, el ministro de Economía santafesino, Walter Agosto, expuso largo y tendido sobre las cuentas públicas y cómo cerró el ejercicio fiscal de 2018 en 18.200 millones de pesos de déficit, a lo que hay que sumarle la deuda flotante del orden 27 mil millones y la recomposición del Fuco de 15 mil millones.

Cuando le preguntaron al ministro sobre el estado de la deuda que tiene que cobrar de la Nación, fue Perotti quien respondió diciendo que ese número no existe y que lo tiene que poner la Corte Suprema de Justicia, porque el anterior gobierno de Mauricio Macri impugno los números que el alto tribunal había fijado previamente. Y dijo que esa supuesta cifra por cobrar es un “relato” al día de hoy, “una plata que en realidad no existe”. Contradijo, de ese modo, uno de los principales argumentos con los que la oposición le desmiente los rojos de las cuentas.

El ministro de Gobierno, Esteban Borgonovo, confirmó que los proyectos de ley irán la semana próxima a la Legislatura. Su par de Gestión Pública, Rubén Michlig, explicó en qué consiste la ley de necesidad pública, que tendrá un articulado destinado a satisfacer las urgencias en materia social, alimentaria y sanitaria, al igual que el gobierno nacional (ver página 10).

Tendrá también disposiciones específicas para resolver contrataciones y emergencia en materia financiera y en seguridad hasta el 30 de junio de 2021. “No solo hablamos de facultades para comprar de forma urgente sino de creación de un fondo para política alimentaria del orden de 2.500 millones de pesos con aportes de rentas generales y, en su caso, del gobierno nacional. La Nación aportará con su programa alimentario 500 millones mensuales y nosotros queremos aportar otros 200. Con el presupuesto actual de 1.400 millones que tiene la provincia para esto, no podemos hacerlo”, agregó Michlig.

Horas antes, las declaraciones de Perotti afirmando que no busca superpoderes ni eludir controles con las leyes cuya aprobación urge a la Legislatura sorprendieron porque se trato de su primer involucramiento directo en la confrontación que mantiene con la oposición.

Pero hubo otras dos razones que abonaron lo que LaCapital revelara días atrás como la estrategia oficial del Ejecutivo para conseguir las normas sin las cuáles, sostiene, no puede resolver los más acuciantes desafíos en materia económica-financiera.

A partir del guiño favorable de los líderes emergentes de la oposición, el intendente de Rosario, Pablo Javkin, y su par de Santa Fe, Emilio Jatón, que provocó que terminaran de caer las intransigencias y propiciaran que en Diputados se reunieran en pleno enero para comenzar a debatir la situación de la seguridad en la provincia, el gobierno cambió la estrategia.

Esa estrategia tiene dos vertientes que buscan dejar sin argumentos las críticas de los legisladores del Frente Progresista (FPCyS). Ayer, el jefe del interbloque opositor, Joaquín Blanco, insistió en que no cederán poder extraordinarios a Perotti ni le permitirán que gestione al margen de los controles legales instituidos.

Al rato, en medio del acto de anuncio de la Tarjeta Alimentar, inesperadamente Perotti replicó esas críticas recordando que el proyecto de ley de emergencia económica pasó a llamarse de necesidad pública luego de aceptar e incorporar las sugerencias de intendentes y presidentes comunales de todos los partidos.

Desde el viernes, la cabecera de las negociaciones la ocupa Perotti, como durante la multitudinaria reunión con entidades empresariales, industriales, gremiales y sociales. “Es nuestra responsabilidad poner a disposición la información real de la situación de la provincia”, introdujo el gobernador.

Se trata de la primera vertiente de la estrategia. Perotti al frente, involucrando a todos los sectores y avisando que va a revelar hasta el último ticket de la provincia. Incluso, no hay que descartar que la anticipación a hora temprana de ayer del cronograma de pago de sueldos a empleados públicos resulte del todo ajena (ver página 4).

Recién el lunes próximo comenzarán a pagarse los sueldos y el plazo para hacerlo se reducirá a cinco días en relación a los sueldos de diciembre, que se terminaron de cobrar el 15 de enero. El dato llamativo del cronograma (que no apareció incluso en el anterior) es que el pago a las autoridades superiores (funcionarios políticos y legisladores) figura “sin fecha”.

El gobierno dice que la administración socialista que lo precedió gastaba enormes cifras en intereses en descubierto para contar con los fondos que le permitían pagar todos los sueldos al día 5 de cada mes, pero que la actual situación financiera del país y de la provincia no permite continuar esa práctica. Un argumento complementario es usado para poner en entredicho, aunque todavía de modo ambiguo, la continuidad de la cláusula gatillo de actualización salarial.

La segunda vertiente de la estrategia oficial se hizo evidente con la decisión del ministro de Seguridad, Marcelo Saín, de anunciar que no hará más declaraciones sino que se pronunciará por redes sociales con informes institucionales, supuestamente incómodo en cómo la prensa trata su materia (ver página 27).

La decisión sobreviene al anuncio del presidente del radicalismo provincial, Carlos Fascendini, de que ese partido no asistiría a la convocatoria al diálogo que le cursara el mandatario (ver página 11). Las críticas de Saín impactaban directamente en su antecesor y uno de los referentes del sector del radicalismo afín al socialismo en el Frente Progresista: Maximiliano Pullaro.

Anoche, Saín anunció que creará policías especializadas: de seguridad preventiva, de investigación y de investigación de la propio policía (asuntos internos). También dijo que recompondrá el bienestar de la fuerza, prometió darles más participación a la mujeres y adelantó el envío de una ley de control que no dependerá de la propia policía.

Lo cierto es que Perotti desnudó la realidad socioeconómica de la provincia frente a referentes de todos los sectores del quehacer santafesino. Fueron cientos los dirigentes convocados de gremios, corporaciones, colegiaturas, asociaciones y hasta clubes.

El jefe de la Casa Gris contradijo los argumentos con los que

el FPCyS desmiente los rojos de las cuentas

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