Nuevo cisma en el fútbol

El fútbol argentino entró en un nuevo cisma. Algo muy parecido a la famosa votación 38 a 38 se vivió ayer. No ya en las oficinas de la AFA de calle Viamonte, sino en las lujosas de Puerto Madero donde el lustre de la Superliga continúa perdiendo brillo al son de los viejos vicios: es decir, el de que cada uno defiende sus intereses, en que se hacen y se deshacen acuerdos de conveniencia que lo único que logran es destrozar la seriedad y el profesionalismo con el que se pretendieron refundar el deporte más popular del país. Si algo faltaba para que eso quedara tan evidente, fue que la mitad de los clubes asistió a la reunión del comité ejecutivo y la otra mitad no. De un lado los mejores 12 promedios, del otro lado los peores 12 entre los que estuvieron los representantes de Central y Newell’s, que no dieron quórum y por lo tanto a 9 días del inicio de la nueva temporada aún el campeonato no tiene reglamento y hasta su inicio podría peligrar.

Qué reclaman el club de los 12 peores promedios: que se haga lugar a su pedido de modificar el régimen de descensos. Insisten con que se baje de 4 a 2, o que en su defecto bajen dos por promedio y dos por tabla. Del otro lado no quieren saber nada. Pero claro, ese reclamo de cambiar el reglamento sobre la marcha no está tirado de los pelos. Todo el mundo recordará cuando en una reunión informal en el hotel Savoy de Buenos Aires, se daba por cierto que se eliminarían los promedios. Esa posibilidad se barajó porque los clubes más comprometidos no rechazaron la resolución del tribunal de Apelaciones de mantener en suspenso la quita de 6 puntos a San Lorenzo y Huracán, a cambio de que se tratara su inquietud. Todo con el compromiso de Daniel Angelici, presidente de Boca, de apoyarlos.

Pero el grupo que primero era de 9, pero ayer fue de 11 porque se le sumaron los ascendidos Arsenal y Central Córdoba, tuvo el primer revés en la anterior reunión del comité donde no juntaron las voluntades necesarias para tratar el tema. Les faltaba un club y, curiosamente, San Lorenzo no pudo votar a favor porqué mandó a la reunión al secretario que no tenía poder de voto. Además, la TV metió la cuchara y exigió que se mantuvieran los 4 descensos.

La desconfianza hacia el presidente azulgrana Matías Lammens tomó más forma ayer cuando sí participó de la nueva reunión junto a los otros 11 mejores promedios, mientras el resto de los dirigentes decidió exiliarse enfrente de la sede de Superliga, en el hotel Hilton (excepto el de Aldosivi, que no llegó nunca a ninguno de los dos cónclaves).

Esa situación hizo explotar al grupo de los 11, que piden que se respete la palabra de tratar el tema de los descensos con formalidad. Pero si eso no pasa como ya todo hace suponer, ahora presionarán firmemente para que se le quiten los 6 puntos a San Lorenzo y Huracán. No es un dato menor. El Globo está más aliviado, pero si al Santo le sacan esas unidades quedaría 9 puntos arriba solamente de Central y Newell’s, que hoy jugarían un desempate por el último de los cuatro descensos.

El comité ejecutivo no sesionó y no pudo aprobar el reglamento del nuevo campeonato. Algunos dirigentes presentes creen que pueden empezar igual la primera fecha con el viejo, pero eso fue puesto en duda por los propios abogados de la Superliga. Estaba también en discusión el cierre del libro de pases, el nuevo fair play financiero y la distribución del dinero de la televisión entre otros.

Pero no fue posible. La presión llegó al máximo, días de Racing v. Unión, el primer partido de la nueva Superliga. Los teléfonos seguirán sonando con intensidad en estos días, a la espera de lo que muchos aseguran será una nueva reunión de comité que se hará de urgencia la semana próxima. Las miserias siguen reinando. Ningún refrán más adecuado para el fútbol argentino que: “aunque el mono se vista de seda, mono queda”.

Aumentan un 25 por ciento las entradas a la cancha

Si aumentaron los alimentos, los combustibles, el gas y la luz, ¿por qué no habrían de aumentar las entradas de la cancha? La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) fue la encargada de amargarles ayer la tarde a los futboleros al anunciar que los valores mínimos y máximos vienen un 25% más caros para todas las categorías nacionales. Los clubes fijarán el precio pero respetando máximos y mínimos de AFA. El último aumento había sido en agosto del 2018. Las de primera costaban entre 320 y 400 pesos, ahora irán como mínimo a 400 y como máximo a 500 (jubilados, pensionados y damas: entre 200 y 250 pesos, menores de 120 a 150 pesos). Las de Primera Nacional se fijaron en 360 pesos y 440 pesos (jub. pens. y dams: entre 170 y 210 pesos y men. de 70 a 90 pesos). Las de Primera C se pagarán entre 190 y 230 pesos (jub. pens. y dams, entre 125 y 140 pesos y mens entre 60 y 75 pesos). Las de Primera D irán de 140 a 170 pesos (jub, pens. y dams: entre 100 y 110 pesos, y men. entre 60 y 75 pesos).

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