Las diferencias ensanchan la grieta en el macrismo santafesino

En la fase final de transición, la grieta se ensanchó en el macrismo provincial y ya es inocultable: el espacio interno que, ente otros, sostiene Roy López Molina cuestionó el liderazgo del titular del PRO santafesino y diputado nacional electo, Federico Angelini, a quien le endilgó la búsqueda de una alianza con el socialismo a futuro. Pero en la vereda de enfrente tomaron nota y advirtieron que el presidente Mauricio Macri hizo un llamado a la unidad, a la vez que se desligaron de una supuesta responsabilidad por la derrota en los comicios locales.

Al cierre de un año pendular para el macrismo santafesino, quedó tercero en las elecciones del 16 de junio pasado pero se impuso ajustadamente en las presidenciales del 27 de octubre, la catarsis potenció su intensidad. En ese marco, López Molina cuestionó a Angelini por su modo de conducción y, principalmente, por explorar un acuerdo entre Juntos por el Cambio y el gobernador Miguel Lifschitz, diputado provincial electo y posible titular de la Cámara baja, frente al nuevo mapa político del país.

“Tenemos un claro desafío después del 27 de octubre, porque el 40 por ciento de los argentinos apostó a Juntos por el Cambio, a su identidad y valores, que tienen que continuar más allá del 10 de diciembre: honestidad, transparencia y entender que la política bien ejercida es servicio y no beneficio personal”, disparó el concejal.

En ese sentido, López Molina agregó: “Somos muchos los que nos queremos insertar en esa discusión, que es hacia afuera frente a un gobierno de Alberto Fernández que tendrá una enorme tendencia a volverse autoritario por la presencia de La Cámpora y de Cristina Kirchner, y también hacia adentro, de cara a todos aquellos que quieran traicionar los valores de Juntos por el Cambio”.

Fue entonces cuando el edil, que quedó tercero en la puja electoral por Rosario, enfatizó que “un sector muy grande tendrá interés en dar batalla a todos aquellos que quieran que Juntos por el Cambio termine debajo de la figura de Lifschitz”.

“¿Cómo les explicamos a esos santafesinos que en octubre dieron vuelta la elección que ahora estaremos formando parte de una coalición que tendrá, a modo de actor protagonista, al socialismo, el principal responsable de la crisis de inseguridad y narcotráfico en la provincia?”, planteó López Molina, en declaraciones a La Ocho.

Para reforzar su negativa a una eventual expansión de Juntos por el Cambio en esa línea, resaltó que “ellos —los socialistas— perdieron Rosario (Pablo Javkin, intendente electo, lidera Creo) y la provincia”.

Respecto de la dirección partidaria, el edil advirtió que “es difícil encontrar una persona que hoy conduzca el espacio en la provincia”. Sin embargo, destacó: “Algunos lo ven como un problema, pero consideramos que es una buena oportunidad porque aprendimos que, si la discusión interna es honesta, es mejor que el discurso único”.

A fines de septiembre, los diputados provinciales Sergio Más Varela y Germán Mastrocola habían formalizado su separación del bloque Cambiemos y la constitución de otro denominado Más Juntos.

Fue, en rigor, la primera jugada institucional que dejó al descubierto la fisura existente en el macrismo santafesino. Poco después, Angelini y López Molina seguirían los resultados de los comicios de octubre en sus respectivos búnkeres.

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Tras admitir “el sabor agridulce” que dejó al macrismo el resultado de las elecciones generales (“En Santa Fe aportamos nuestro granito de arena para revertir las Paso de agosto”), Angelini enfatizó: “No tengo ninguna diferencia interna, debemos estar todos juntos”.

“Días atrás me reuní con Macri para empezar a definir cuestiones sobre el futuro y él fue muy preciso respecto de la unidad de la coalición y del PRO”, continuó el diputado provincial.

Acerca del inminente rol opositor, Angelini señalo que Juntos por el Cambio seguirá con especial atención “cualquier intento del kirchnerismo de avanzar sobre los poderes de la República y las libertades individuales, como también sus propuestas económicas”.

Luego tomó distancia de una posible sociedad política con Lifschitz. “Estamos con el ojo puesto en el 40 por ciento de la población que nos acompañó en las urnas”, indicó. Y, sobre las críticas internas, Angelini advirtió que, “después de un año con cuatro comicios en la provincia, seguir pensando en términos electorales es desatinado”.

“No hay ningún tipo de diálogo ni contacto (con otro sector político). Por el contrario, estamos focalizados en hacer un buen trabajo en el Congreso nacional”, explicó el diputado electo, cuya lista logró ingresar otros cuatro legisladores en la Cámara baja.

De inmediato, replicó a López Molina: “Muchos critican sobre la cuestión resultados en la provincia, pero no fui candidato en los comicios locales. En Rosario y la provincia fueron otros los postulantes y la coyuntura no ayudó para nada”.

“Responsabilizar del resultado de las elecciones de junio a quien no fue candidato es un diagnostico equivocado”, sentenció Angelini.

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