La planificación del crimen de Trasante sigue sumando detenidos en busca de sus responsables.

Otros dos jóvenes serán imputados por ejecutar directivas recibidas desde la cárcel de Piñero sobre la logística del asesinato ocurrido hace tres meses

Dos jóvenes sospechados de haber participado activamente de la logística previa y posterior al homicidio del ex concejal y pastor evangélico Eduardo Trasante serán imputados por el hecho. Uno fue detenido ayer en Villa Moreno y el otro está preso desde hace 40 días en Piñero, imputado de una tentativa de homicidio que no tiene relación con el crimen ocurrido tres meses atrás.

Así, ya son cinco los detenidos por el homicidio del ex edil de Ciudad Futura asesinado el 14 de julio, aunque por ahora ninguno está sospechado como uno de los dos ejecutores. Uno fue preso por robar el auto en el que se movían los homicidas, otros dos por haber comprado ese vehículo y los nuevos por otras tareas como sacar fotos de la puerta de la casa de Trasante o encargarse de descartar el auto.

En ese marco, los investigadores siguen atando cabos sobre el crimen que parece haberse orquestado desde el pabellón 9 de Piñero, aunque aún no se pueda destrabar la llave principal de su esclarecimiento: el motivo. En este sentido, y además de establecer quiénes fueron los ejecutores se trabaja en descubrir al instigador. En ese sentido no se puede descartar que el homicidio haya sido encargado a uno de los tantos grupos criminales que operan tras las rejas.

Trasante fue asesinado el pasado martes 14 de julio delante de su esposa Carolina y una de sus hijas. Según se reconstruyó de testimonios, capturas de cámaras y otros elementos que fue colectando la pesquisa, a las 14.47 dos hombres tocaron timbre en la casa de San Nicolás 3638. Cuando les abrieron la puerta obligaron a la mujer a entrar a la vivienda y llamar a Eduardo, que estaba en planta alta.

Cuando el pastor bajó uno de los hombres le disparó sin mediar palabra. El tiró rebotó en la mano derecha de Trasante, lo que obligó al asesino a volver a dispararle a la cabeza. Seis minutos después de haber entrado una cámara los captó saliendo de la casa y otras los registraron cuando subían al Peugeot 308 Allure blanco con vidrios polarizados en el que habían llegado.

El hallazgo del auto al día siguiente, abandonado sin las ruedas en Barcala y Uriburu, comenzó a orientar la pesquisa. El auto modelo 2012 había sido robado cuatro días antes en una entradera en zona sudoeste. Uno de los ladrones, Ariel S. de 21 años, fue el primer detenido aunque no fue imputado por el crimen.

Su detención condujo a dos jóvenes que acusados de haber comprado el auto en 20 mil pesos: Aníbal “Archi” G. , de 23 años, y Brian Nahuel “Buba” A., de 19, quienes fueron imputados como coautores de encubrimiento en concurso real con la coautoría funcional de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas y agravado por el uso de arma de fuego. Para los fiscales Matías Edery y Gastón Avila los sospechosos son parte de un plan criminal urdido desde la cárcel de Piñero.

Luego de un tiempo sin novedades, la reconstrucción del hecho a partir de su planificación originó ocho allanamientos que se practicaron el domingo, en zona sur, y el lunes en villa Moreno, donde Trasante vivía con su familia cuando fue asesinado su hijo Jeremías, una de las víctimas del triple crimen del 1º de enero de 2012.

El domingo en una casa de Ivanovski al 100 se secuestró un revólver calibre 38 con seis municiones en su tambor, municiones, ocho celulares, 130 gramos de cocaína y una balanza electrónica. Los otros allanamientos fueron en Biedma al 200. En una casa se secuestraron una pistola calibre 22, un cargador y municiones, una escopeta, un pistolón y una pistola de aire comprimido. En el comercio se hallaron dos cartuchos calibre 16.

Si bien ese material aun es revisado por los pequisas, en principio no aportarían información relevante sobre el crimen del pastor. El operativo continuó el lunes a la mañana con cinco allanamientos en tres en domicilios de Moreno al 3900 y los dos restantes en Dorrego al 3900.

En una Moreno al 3900 fue detenido Alejo L.., de 20 años y apodado “Patón”. Al parecer el joven se habría encargado de sacar o mandar fotos de la puerta de la casa de Trasante y por sus manos habría pasado las llaves del Peugeot antes o después del crimen. En su casa se secuestraron cuatro celulares. Del resto de las requisas se secuestraron otros cuatro teléfonos móviles y dos computadoras, además de una balanza de precisión.

Además, como un dato muy llamativo que en principio parece de color, se secuestró un currículum vitae de Héctor Daniel Noguera. Fuentes policiales confirmaron que se trata del mismísimos “Gordo Dany”, un hombre de 30 años sindicado como un hombre de Los Monos en Villa Gobernador Gálvez que en los últimos tiempos fue uno de los principales animadores de las luchas territoriales por el control del narcomenudeo en esa ciudad.

En ese marco, según fuentes judiciales, se libró una orden de captura para Facundo L., de 22 años, y sindicado como quien a partir de una orden recibida desde Piñero fue a buscar el auto antes del hecho y después lo fue a buscar para descartarlo. Sin embargo, luego se supo que este sospechoso ya estaba detenido en la misma cárcel desde comienzos de septiembre pasado.

Según confirmaron fuentes allegadas a la investigación, Facundo L. fue imputado el 5 de septiembre por una tentativa de homicidio ocurrida la tarde del 3 de septiembre en Gutenberg al 2600. Cerca de las 16.30, según la acusación del fiscal Alejandro Ferlazzo, Facundo L. le disparó con una pistola calibre 45 negra a A.L. un balazo que le ingresó por la mandíbula y salió por la zona cervical. La víctima quedó internada en grave estado con compromiso medular.

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