Inusual visita de turistas desborda los balnearios del sur provincial

Los bolsillos flacos y la posibilidad de aprovechar lugares turísticos de cercanía sin abandonar las tareas laborales, pero sobre todo una oferta muy bien aceitada, generaron la presencia masiva de visitantes en los destinos turísticos del departamento General López: la laguna de Melincué, el balneario El Edén en Teodelina y el balneario comunal Virginia L. Díaz, en Villa Cañás.

El balance de enero fue altamente positivo en estos tres lugares, ya que los fines de semana se congregan miles de visitantes en las tres localidades. Llegan de pueblos de la zona pero también de ciudades distantes como Rosario o la zona del cordón, como lo comprobó el intendente de Villa Cañás, Norberto Gizzi.

Melincué se fue convirtiendo en el polo gastronómico del sur santafesino. Pese a tener alrededor de 2.500 habitantes estables, los fines de semana cuadruplica la cifra con visitantes de distintos lugares. El Hotel Casino es el principal atractivo y la comuna desarrolla todo tipo de actividades.

En Melincué, cabecera del departamento, convive una docena de emprendimientos gastronómicos con singular éxito. A eso se agregan los lugares donde se puede conseguir comida hecha: una cifra más que importante teniendo en cuenta la poca cantidad de habitantes que allí residen.

Desde la última inundación de 2017, cuando el pueblo por poco no fue devorado por el desborde de la laguna, el crecimiento fue imparable. Hasta el camping La Fabrica (ubicado a la vera de la ruta 90 a pocos kilómetros de Melincué) se reinauguró este año a pesar de haber estado cubierto por las aguas hasta no hace mucho.

«Llegamos a tener más de dos metros de agua en el predio. Las pérdidas fueron tremendas, pero de a poco fuimos trabajando para revertir esa situación y este año pudimos volver a abrir nuestro balneario», contó una de los titulares de La Fábrica, Mónica Pinco.

Teodelina

El balneario El Edén de Teodelina es otra de las joyas del sur santafesino. Posee un natatorio de agua salada que ostenta el récord de ser el más grande del país (algunos dicen que de toda América del Sur). Mide 180 metros de largo por 50 en la parte más ancha. «Es el más grande del país seguro y no creo que haya otro en países limítrofes», dijo con orgullo el mandatario comunal, Joaquín Poleri.

La oferta del inmenso predio son zonas de camping acondicionadas y delimitadas para todas las edades, sanitarios, duchas de agua fría y caliente, solárium, parrilleros, juegos infantiles y espacios de arena, un gran espacio recreativo y un inmenso campo deportivo.

Poleri sostiene que «hay que revitalizar esta industria sin chimeneas que es el turismo, y para eso pusimos todas las ganas desde nuestra gestión».

Teodelina está en el límite de la provincia con Buenos Aires, en el cruce de las rutas 65 (que viene de territorio bonaerense) y 94, que conecta con la ruta nacional 8. Es la última localidad de la provincia de Santa Fe. Se encuentra 210 kilómetros al sur de Rosario y a unos 75 kilómetros de Venado Tuerto.

Villa Cañás

El balneario municipal Virginia L. Díaz es otro punto convocante de la región. Alrededor de 5 mil personas pasan por ese lugar los fines de semana y desde distintas localidades vecinas (y no tanto).

Hay una gran afluencia de rosarinos que visitan el lugar apto para el acampe y los deportes náuticos, más allá de tener dos piletas y un amplio predio arbolado.

El balneario pertenece al municipio pero está concesionado a una escuela técnica de la localidad, un establecimiento educativo de renombre en la región.

«Quisimos darle valor a este hermoso balneario que tenemos en Villa Cañás y en eso venimos trabajando desde hace varios años», resaltó el mandamás de la localidad, Tito Gizzi.

El balneario se encuentra a unos 190 kilómetros de Rosario y a unos 60 de Venado Tuerto.

espejo de agua. La laguna de Melincué, que casi se «traga» al pueblo, revive ahora de la mano del turismo.

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