Hugo Giuliano, el primer policía que irá a juicio por enriquecimiento ilícito

El ex comisario mayor Hugo Giuliano es el primer policía que llegará a juicio por enriquecimiento ilícito en la historia de la provincia. Claro que el trámite penal se inició hace 15 años y el debate oral está programado recién para agosto del año que viene. En una audiencia previa para organizar el proceso oral, un fiscal fijó ayer la pena que pedirá para el ex jefe de Unidades Especiales de la jefatura rosarina: 6 años de prisión y una multa por el valor de todos los bienes no justificados. El monto más alto que se prevé para este delito. El pedido fue realizado por el fiscal Sebastián Narvaja ante la jueza Silvia Castelli. Giuliano, de 64 años, acudió acompañado por su defensor, Carlos Edwards, quien pedirá su absolución.

En la acusación fiscal se considera que el delito ocurrió desde que el policía comenzó a prestar servicios en la policía santafesina, en 1975, hasta dos años después de su retiro de la fuerza como comisario mayor en 2014.

Largo trámite

Giuliano había sido procesado hace cinco años en el viejo sistema penal de la provincia. A fines del año pasado se había sorteado el tribunal de juicio, que integraran Mariano Aliau, María Isabel Más Varela e Ismael Manfrín. Pero si bien tiene fecha fijada para agosto de 2020, aún estaba pendiente la realización de la audiencia preliminar que se concretó ayer.

La de Giuliano es la más avanzada de la decena de causas por presunto enriquecimiento injustificado de funcionarios policiales que la Dirección de Asuntos Internos impulsó a partir de 2006. Este año prescribieron dos de esas causas por el paso del tiempo: las del ex jefe de la Unidad Regional VI con asiento en Villa Constitución, Rodolfo Romero; y la del ex comisario Osvaldo Daniel Toledo, quien fue jefe de la policía durante la gestión de Hermes Binner.

Por eso la Corte Suprema de Justicia de la provincia ordenó un pedido de informes sobre el estado de esas causas y una investigación interna para saber si hubo responsabilidad de funcionarios judiciales en el cierre de los expedientes.

En ese clima, hace quince días el fiscal Gonzalo Fernández Bussy cuestionó la prescripción de la causa contra Juan Alberto Quesada, ex jefe de la Unidad Regional X con asiento en Cañada de Gómez, en el departamento Iriondo. Un mes antes, el mismo fiscal requirió una condena de 3 años por enriquecimiento ilícito para Omar Pintón, ex jefe del área de Administración y Finanzas de la UR II de Rosario.

La audiencia que se realizó ayer por Giuliano en el Centro de Justicia Penal fue para adecuar el trámite a las reglas del sistema oral. En ese marco, el fiscal fijó el pedido de pena en 6 años de prisión más una multa equivalente al patrimonio cuestionado. Luego ambas partes plantearon cuáles son las pruebas documentales, testimoniales e informativas a tratar en el juicio. Con escasos precedentes en el país, será el primero en la Justicia santafesina. En el debate, la defensa prevé citar a 28 testigos y la fiscalía a otros 44.

Pericia desfavorable

Giuliano fue jefe de la ya desaparecida Agrupación Unidades Especiales de la policía rosarina y estuvo al frente de un par de unidades regionales en el sur de Santa Fe. Fue procesado en abril de 2014 por el juez de Instrucción Juan Andrés Donnola, quien consideró que el efectivo no pudo justificar el crecimiento de su patrimonio, para lo que se basó en las conclusiones de la perito contable Elina Pujato.

La investigación se había iniciado diez años antes a partir de una denuncia de la organización policial Apropol, el sindicato de los uniformados nunca reconocido. El policía fue dos veces sobreseído pero en ambas ocasiones la Cámara Penal revirtió la medida y ordenó seguir adelante con la investigación.

En la acusación fiscal se le atribuye a Giuliano haber producido sobre su patrimonio y el de sus familiares “un enriquecimiento económico apreciable, que no se corresponde con la situación económica al momento de iniciar su carrera policial”. Le adjudican cinco propiedades entre viviendas y locales comerciales (de las cuales dos fueron vendidas en los años 90), además de cuentas bancarias, una lancha, un auto Ford Galaxy y un Ford Sierra, hoy por hoy vehículos de escaso valor de mercado.

“El patrimonio que se me atribuye es fruto de 35 años de actividades comerciales lícitas”, había dicho Giuliano en su indagatoria. En contraste con el planteo fiscal, su abogado indicó ayer que el patrimonio actual se limita a una vivienda particular, un local comercial y un auto, bienes que considera justificados “a partir de la explotación y venta de un taxi, la explotación de una agencia de Prode, trabajos contratados por la Municipalidad de Rosario para la construcción y reparación de tapiales, el cobro de una indemnización de su esposa y la donación de un familiar”.

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