Errores

Newell’s falló en las dos áreas. Allí estuvo la razón de la derrota frente a Godoy Cruz por 2 a 0 en el Coloso. Dilapidó varias situaciones de gol, más allá de la buena labor del arquero Rodrigo Rey, y marcó mal en el fondo. La consecuencia fue que no convirtió y el Tomba, que terminó último en el torneo, aprovechó a fondo los desaciertos defensivos. Por estas fallas en un extremo y en otro, la lepra se despidió de la Superliga con un traspié, que igual no opaca una campaña aceptable, que le permitió salir del fondo de la tabla del promedio.Advertisement

El equipo careció en esta última fecha de un volante que maneje los tiempos y el ritmo de juego. Jerónimo Cacciabue cumplió en su vuelta a las canchas tras cinco meses, pero no tiene la pausa ni metes pases como Pablo Pérez, que faltó por un desgarro. Tampoco la agresividad con la pelota al pie de Aníbal Moreno, ausente por una contusión en el sóleo. Menos aún la gambeta de Mauro Formica, afuera por una pubalgia, más allá de que el Gato venía en un bajo nivel. Pero este no fue el principal problema.

Es que sin un generador de fútbol, Newell’s se las arregló para aproximarse seguido, y con ocasiones claras. Es la mejor demostración que la falta de un mediocampista ofensivo no fue la principal traba, aunque lo puede ser en cualquier momento si no tiene a alguno de ellos disponible. Fue la mala puntería la que conspiró para que el equipo se retire sin hacer un gol.

Sebastián Palacios, que terminó el torneo con 2 goles en 6 partidos fue uno de los que falló. La primera que desperdició fue cuando pasó a Rey y antes de que se le cierre el ángulo remató afuera. Y la otra, en un cambio de frente de Leal. No terminó de cruzar el tiro, permitiendo que se la tape el arquero. Tampoco fue muy esquinado el remate de Cacciabue apenas pisó el área. El uno visitante lo mandó al tiro de esquina.

Por arriba, la lepra también defeccionó. Gabrielli, libre de marcas, conectó de cabeza una perfecta habilitación de Rivero y la tiró al lado del palo. Leal se lamentó. Entraba más cómodo por detrás del uruguayo. Por su parte, Salinas cabeceó por sobre el travesaño desde cerca luego de un pase, también de cabeza, de Lema. Mejor fue el cabezazo de Leal de emboquillada que Rey sacó con una mano.

La serie de situaciones que Newell’s no aprovechó se completó sobre el final con un zurdazo que Alexis Rodríguez tiró muy alto. En las fechas anteriores, Newell’s había logrado que no se sintiese la falta de un goleador, repartiéndose los goles entre varios. Ante Godoy Cruz, no pudo.

En el otro extremo de la cancha, el conjunto rojinegro fue vulnerable. Tuvo errores posicionales, de retroceso y en las coberturas. Lema, Gentiletti y Julián Fernández no se complementaron y la lepra sufrió con los pelotazos frontales para Tomás Badaloni y Juan Brunetta.

Empezó a sufrirlo al promediar la primera etapa. Rey la mandó desde su área y Badaloni la peinó, con Lema quedando a mitad de camino. Brunetta la recibió sólo frente a Gentiletti, se la tocó por un costado y se fue. Aguerre interceptó con el pie y en el rebote, Badaloni casi convierte. Pegó providencialmente en Gentiletti.

Con esas acciones anunciadas, sin sorpresa, Godoy Cruz le causó un problema a Newell’s.

El equipo de Kudelka acostumbra a correr riesgos. Se posiciona adelante para presionar alto. Pero esto no implica que no debe escalonarse, algo que el domingo no cumplió. Dejó a Gentiletti en el fondo mano a mano. Y lo pagó.

El zaguero no logró que Badaloni le gane la espalda en un envío desde su propio campo de Henríquez y el palo salvo a la lepra. Una situación similar se dio luego, aunque esta vez fue Brunetta el que se le escapó a Gentiletti. El toque sutil por sobre Aguerre fue el 1 a 0.

La aparición solitaria de Merentiel tras un lateral, sin que lleguen a cubrirlo Gentiletti y Fernández, fue el 2 a 0 y el último acto de una noche de falencias de la lepra, en un área y en otra.

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