El Partido Socialista ratificó su aval a la fórmula Lavagna-Urtubey

Buscando cerrar la controversia interna, la cúpula nacional de esa fuerza reiteró la decisión orgánica de integrar la tercera vía política.

El Partido Socialista (PS) ratificó ayer, a través de sus autoridades nacionales, la integración a Consenso Federal de cara a las próximas elecciones generales. De ese modo, la cúpula de esa fuerza política, que encabeza el ex gobernador santafesino Antonio Bonfatti, buscó cerrar la controversia interna abierta por el diputado provincial Eduardo Di Pollina, quien un día antes había asegurado que no votará la fórmula Roberto Lavagna-Juan Manuel Urtubey por considerarla “una expresión de la derecha conservadora”.

Poco antes de la difusión del comunicado del PS nacional, el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, había calificado de “díscolo” a Di Pollina, también integrante de la conducción nacional del socialismo, por cuestionar al binomio de Consenso Federal. Incluso, el jefe de la Casa Gris recordó que el respaldo a la fórmula fue una decisión orgánica del partido de la rosa.

El texto emitido por el socialismo, que lleva las firmas de sus principales autoridades, entre ellas Bonfatti; la secretaria general, Mónica Fein, y el titular del PS en Santa Fe y precandidato a diputado nacional, Enrique Estévez. Incluso, documento fue difundido por las cuentas de Twitter del actual presidente de la Cámara de Diputados provincial y de la intendenta de Rosario.

“El Partido Socialista integra Consenso Federal, aportando a la construcción de una alternativa en la Argentina que supere la grave situación económica y social que atravesamos, marcada por una creciente desigualdad y por el aumento de la pobreza y la indigencia”, explicó el comunicado.

En esa línea, la cúpula del socialismo enfatizó que “la mesa directiva nacional (de esa fuerza) determinó la integración definitiva a Consenso Federal”.

“Encontramos en la candidatura presidencial de Lavagna una posibilidad clara de aportar a la sociedad argentina su experiencia y capacidad, la cual ya fue demostrada en distintos momentos de la historia reciente de nuestro país”, resaltó el texto del PS.

Por su parte, Lifschitz, en un breve contacto con la prensa en la ciudad de Santa Fe, había aludió al pronunciamiento de Di Pollina, quien el lunes pasado definió a la fórmula que conforman el ex ministro de Economía nacional y el gobernador de Salta como “una expresión más de la derecha conservadora”.

El mandatario provincial reconoció que no le sorprendieron las declaraciones del legislador, descartó de plano que detrás de sus críticas estuviera Bonfatti, titular del PS a nivel nacional, y aclaró que el apoyo a la fórmula de Consenso Federal fue una decisión del conjunto de esa fuerza política.

“El socialismo es un partido orgánico y actúa de acuerdo a las resoluciones de su congreso nacional, del comité nacional y de la junta provincial de Santa Fe”, explicó Lifschitz. Y resaltó que esa fuerza resolvió “la integración a Consenso Federal y el acompañamiento a la fórmula Lavagna-Urtubey”.

Respecto de si ese apoyo causó divisiones en el socialismo, el mandatario santafesino destacó: “Hoy, todos los frentes tienen peronistas y todos los frentes tienen radicales, así que si algún socialista díscolo quiere hacer otra cosa que lo que decide el partido, no sería nada”.

“El Partido Socialista nunca hizo una cosa distinta de la que está haciendo: trabajar por una alternativa que sea superadora de la grieta. Es, justamente, lo que estamos haciendo. Somos absolutamente coherentes con lo que sostuvimos desde un principio”, sentenció.

Detonante

De ese modo, Lifschitz replicó a Di Pollina, quien, en declaraciones a La Ocho, había señalado que la propuesta de Lavagna no representa al socialismo porque “está lejos del progresismo”. En ese sentido, el diputado advirtió que para el PS “el límite es el macrismo” y se posicionó en el “campo nacional y popular”.

Tras el duro revés electoral para el Frente Progresista (FPCyS), que implicó la pérdida de la Gobernación luego de doce años de gestión, el guiño socialista a la fórmula Lavagna-Urtubey comenzó a generar variados rumores alimentados por la catarsis poselectoral en la provincia. El malestar interno creció una vez ungido el mandatario salteño como precandidato a vicepresidente, en especial por su perfil conservador.

Paralelamente, el pronunciamiento de Di Pollina acrecentó las dudas acerca del apoyo homogéneo al binomio Lavagna-Urtubey por parte del Frente Progresista.

Días atrás, los intendentes electos de Rosario y Santa Fe, Pablo Javkin y Emilio Jatón, respectivamente, habían exteriorizado sus reparos respecto del economista y el mandatario salteño. Y otras voces se abrieron paso ayer (ver aparte) tomando distancia de la fórmula.

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