El increíble Berlocq

Carlos Berlocq le puso punto final a su carrera de 18 años en el circuito profesional, a los 36 años y con un historial de dos títulos conquistados de ATP, 19 en challengers y 11 participaciones en 6 ediciones de la Copa Davis. Justamente aquí quizás ocurrió lo más importante: fue parte del camino hacia la conquista de la edición 2016, la única de Argentina. Nacido en Chascomús, jugó su último partido por semifinales del torneo interclubes de la Asociación Argentina de Tenis, el domingo. Ahora será el entrenador del entrerriano Agustín Velotti.

   Entre 2012 y 2014 mostró lo mejor de su tenis, con el que conquistó los ATP de Bastad en 2013 y Oeiras 2014, sobre polvo de ladrillo. También siguió entre los mejores argentinos un par de años más y en la primera fase de la Copa Davis 2016 integró el equipo nacional que logró el único título para el país, aunque no estuvo en la final frente a Croacia.

   Además se consagró en 19 torneos del circuito de challengers, la mayoría en Italia. El primero en Turín 2005. El último, el año pasado en Panamá. En el medio celebró en Cordenons, Italia, y Buenos Aires (2005), Naples, EEUU (2006), Barletta y Turín (2007), Reggio Emilia, San Benedetto y Todi (2010), Turín, Todi, Palermo, Buenos Aires y Montevideo (2011), Porto Alegre (2014, ante el Peque Schwartzman), San Pablo (2015), Blois, Francia (2016) y Río de Janeiro (2017).

   En su última participación de Grand Slam logró acceder al cuadro principal, en el US Open 2018. Cayó en primera ante Milos Raonic.

   Berlocq se caracterizó por ser un luchador que no se achicaba ante los obstáculos y siempre encontraba la forma de levantarse y volver a intentar una y otra vez.

   Jugó su primera final a nivel ATP en 2012, en Viña del Mar, en la que perdió ante el también argentino Juan “Pico” Mónaco.

Un par de meses después, gracias a un buen rendimiento en la gira sudamericana en polvo de ladrillo, alcanzó su mejor ránking: 37º. Y disputó los Juegos Olímpicos de Londres, aunque perdió en primera ronda con el ruso Alex Bogomolov.

   En 2013 gritó campeón por primera vez al vencer por 7/5 y 6/1 al español Fernando Verdasco en la final del ATP 250 de Bastad (Suecia). Y otro festejo fue en 2014 en Oeiras (Portugal), donde derrotó en el partido decisivo al checo Tomas Berdych, por entonces número 6 del mundo.

   Como parte del equipo de Copa Davis disputó 11 series, con un récord de 7 victorias y 6 derrotas en partidos de singles. En dobles perdió uno más de los que ganó: 3-4.

   Arrancó en 2012 y perdió con Berdych en las semifinales que se jugaron en Argentina, en Villa Soldati. En 2013 venció al alemán Philipp Kohlschreiber, un verdadero golpe: “No puedo creer lo que estoy viviendo. Esta fue la victoria más importante de mi vida, porque fue sobre un jugador tremendo y ante mi público”, dijo Charly, quien también ganó el punto del 5-0 final.

   Por los 4º de final derrotó por 6/4, 5/7, 6/4 y 6/4, en 3 horas y 48 minutos, al francés Gilles Simon (13º), en el quinto punto que definió el pase de Argentina a unas nuevas semifinales del Grupo Mundial y ante más de 10.000 espectadores que eufóricos corearon su nombre en el estadio Mary Terán de Weiss. Tras la última pelota Charly se rompió la remera y rodó sobre el polvo de ladrillo de la cancha emplazada en el Parque Roca. Había perdido el primer punto con Jo-Wilfried Tsonga.

Repitió la del “Increíble Hulk”

Su carácter para jugar la Copa Davis le valió el cariño del público argentino, y ni hablar cuando en 2014 tras vencer en el punto decisivo de la serie contra Israel (por 6/2, 6/3 y 6/0 a Bar Tzuf Botzer) en el repechaje para mantener la categoría dentro del Grupo Mundial repitió el festejo como “el increíble Hulk”. Previamente Argentina había caído con Italia pero él conquistó el único punto con un triunfo sobre Andreas Seppi (luego cayó ante Fabio Fognini).

   En 2015 jugó ante Brasil el primer single (perdió) y el dobles (cayó junto a Schwartzman) en la primera fase y en la siguiente logró el 4-1 sobre Serbia (también venció en dobles). En semifinales sumó el punto en dobles con Leo Mayer sobre Bélgica, que finalmente eliminó a Argentina por 3-2.

   En 2016 jugó el partido de dobles con el rosarino Renzo Olivo en la serie contra Polonia, perdiendo en sets corridos, pero Argentina ya estaba clasificada (ganó 3-2) y en camino para ganar la tan soñada Copa Davis. No estuvo en las series siguientes frente a Italia, Gran Bretaña y Croacia pero se llevó una réplica de la Copa por ser parte de la representación argentina.

   En 2017 jugó por última vez la Davis, en la serie contra Italia. Se enfrentó a Andreas Seppi, con el que cayó en 4 sets, y le ganó a Paolo Lorenzi en 5 segmentos.

   No lució ni llegó a Top Ten, pero dejó la piel por defender a la Argentina y quedó igualmente en la historia: fue “el increíble Berlocq”.

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