El dueño de un boliche baleado en Pichincha irá a juicio por narcotráfico

El propietario de uno de los locales baleados el fin de semana en Pichincha está procesado por la Justicia Federal de Rosario en una causa por narcotráfico. Se trata de la llamada “Operación Guaraní”, llevada adelante en marzo de 2016 cuando una decena de personas fueron detenidas en distintos puntos de la ciudad luego de que la policía interceptara en la autopista Rosario-Santa Fe un utilitario con 100 kilos de marihuana procedentes de Corrientes.

El hombre señalado en esa causa se llama Matías Carlos Herrera y fue uno de los detenidos e implicados en el grupo que, según el juez federal Marcelo Bailaque, aparece como destinatario de ese cargamento.

Matías Herrera es para los fiscales que investigan las balaceras del fin de semana el titular del bar Alabama, de Riccheri entre Brown y Güemes, que el sábado pasado fue perforado por balazos disparados desde un BMW blanco en movimiento. El propio Herrera admitió ante este diario que es el titular del lugar pero aclaró que al momento del ataque el boliche estaba cerrado y él no estaba en el lugar (ver recuadro).

Vínculos

La causa que implica a Matías Herrera y que fue elevada a juicio, se desarrollará en el Tribunal Federal Oral 3 este año e involucra en el rol de liderazgo a Facundo “Macaco” Muñoz, juzgado y absuelto como uno de los tres ejecutores del homicidio de Claudio “Pájaro” Cantero, líder de la banda de Los Monos hasta su asesinato ocurrido el 26 de mayo de 2013. Muñoz está acusado de ser el organizador del transporte de esos 100 kilos de marihuana desbaratados por la Delegación Rosario de la Policía Federal.

La inserción de Matías Herrera en el entorno de quien sería su primo, “Macaco” Muñoz, incorpora para los investigadores del caso la hipótesis de que las balaceras contra los bares de Pichincha sean la reanudación de un viejo pleito que enfrenta a actores del narcotráfico por cuestiones de venganza. Miembros de la familia Cantero manifestaron muchas veces su convicción de que “Macaco” intervino en el asesinato de “Pájaro”, lo que señalaron incluso al concluir el juicio en el que Muñoz fue absuelto junto a Luis “Pollo” Bassi y Milton Damario, veredicto que consideraron “injusto”.

Tras ello, los padres de los tres juzgados y absueltos fueron asesinados en un lapso de 18 meses en hechos que no tienen hasta hoy autores determinados. Y el furgón penitenciario en el que los tres acusados eran devueltos a la cárcel de Coronda fue arrasado a balazos en el peaje de San Lorenzo cuando finalizaba el juicio.

Procesados

Por el caso de narcotráfico Matías Herrera y “Macaco” Muñoz fueron procesados junto a otras ocho personas. La base de los movimientos de la estructura estaba en una canchita de fútbol 5 en Sorrento al 1400. El procedimiento se concretó el 31 de marzo de 2016 con 15 personas detenidas en Rosario y localidades vecinas y el secuestro de 85 panes de marihuana hallados en un Peugeot Partner detenido en el kilómetro 22 de la autopista a Santa Fe.

En cuanto a las balaceras a bares de Pichincha fueron parte de los episodios, junto a robos contra taxistas, que llevaron al gobernador Miguel Lifschitz a señalar que eran actos con intencionalidad política para desacreditar al oficialismo en vísperas de las elecciones.

Tras haber detectado la vinculación de Matías Herrera en una facción enfrentrada a Los Monos, desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) presumen que las balaceras pueden estar impulsadas por un móvil de revancha conectada con aquel antiguo y sangriento pleito.

Finalmente, fuentes de la Municipalidad consignaron que en el último acta de inspección al bar Alabama, ubicado en Pichincha 12 bis y realizada el 17 de este mes, quien aparece como titular es Matías Carlos Herrera. Los que realizaron esa inspección marcaron tres conductas presuntas constitutivas de infracción: la falta de seguridad, salubridad e higiene; no exhibir habilitación municipal; y uno de los baños en mal estado.

blanco elegido. El bar Alabama, atacado a tiros el sábado. Está en Ricchieri entre Brown y Güemes.

“No tengo nada que ver con Muñoz

y demostraré mi inocencia”

“No soy primo de «Macaco» Muñoz. Sí soy dueño del bar Alabama, pero está cerrado desde enero y no tengo idea de por qué fue baleado”. Así de tajante se mostró el dueño de Alabama, uno de los bares baleados en fin de semana en Pichincha, quien también admitió estar procesado (aunque en libertad bajo fianza) como miembro de una asociación ilícita liderada por Muñoz desde la cárcel. “Por ese caso voy a ir a juicio oral para que se demuestre mi inocencia”, afirmó Matías Herrera.

El hombre tiene 32 años y según contó a La Capital siempre se dedicó al comercio como propietario de locales de venta de ropa, alquiler de canchas de fútbol o bares y boliches. En ese trayecto supo ser dueño de un complejo de canchas ubicado en Sorrento al 1400 que quedó en el centro de una investigación por narcotráfico por la cual 15 personas fueron detenidas en 2016 sospechadas de integrar la banda organizada por Facundo “Macaco” Muñoz desde la cárcel (ver nota principal).

“Esa investigación comenzó el 15 de diciembre de 2015 y yo vendí las canchas el 4 de enero de 2016, tres semanas después. No me gustaba mucho la zona, nos robaban seguido y había cosas que no me cerraban, sobre todo los números; no era rentable. Entonces las vendí tras poner un aviso en el diario, que era como lo había comprado yo”.

En ese contexto, el 31 de marzo de 2016 la Policía Federal allanó la vivienda de Herrera en Funes y lo llevó detenido junto con su novia. Ella fue desvinculada del caso y él terminó preso en la cárcel federal de Ezeiza, donde estuvo seis meses hasta obtener la libertad bajo fianza.

“Quedé libre aunque sigo procesado”, explicó Herrera respecto de su situación. “La estrategia de mi defensa es demostrar en el juicio mi inocencia para quedar totalmente limpio”, agregó el muchacho que dijo que siempre estuvo a disposición de la Justicia y que cada dos meses concurre a firmar como parte de las reglas de conducta con las que debe cumplir.

Un conocido

¿Cómo llegó Herrera a esta situación? Según explicó, de las 15 personas que fueron detenidas en los allanamientos por el caso él conocía a uno solo, que resultó ser uno de los empleados que tenía en el complejo de canchas. “En escuchas que lo comprometen, se lo ha escuchado decir, entre otras cosas, «vení para la canchita de Matías». Pero yo ya no era el dueño del complejo”, explico respecto de uno de los coimputados en la causa.

Respecto de su parentesco con el presunto líder de la banda, Herrera señaló que ese dato es parte de la investigación pero no es cierto. “Mi abogado demostró que no tengo vínculos familiares con Muñoz. Tengo entendido que hay otro Matías que estaba investigado pero al parecer nunca apareció”.

Cuando salió del penal de Ezeiza Herrera comenzó a manejar un taxi familiar y después abrió Alabama, en septiembre pasado. “Funcionamos unos meses con una habilitación provisoria hasta que nos clausuraron en enero de este año y desde entonces sólo abrimos para alguna fiesta privada o cumpleaños de algún amigo”, aseguró Herrera, para afirmar que el sábado a las 22 el local que fue blanco del ataque a tiros estaba cerrado. En cuanto a los motivos por los cuales su bar fue blanco de una balacera, aseguró ignorarlos. “Hablé con los dueños de los otros bares (baleados el último fin de semana: Blacklist y Jimmy) y tampoco tienen idea, sólo conjeturas”.

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