De acuerdo al índice Icasfe, la provincia está por cumplir dos años de recesión

En noviembre de 2019, la actividad económica de la provincia de Santa Fe, se contrajo un 0,2 por ciento, respecto de octubre. Esta situación da como resultado una tasa del 0,3 por ciento para los primeros once meses del período e implica que la recesión se prolongó por prácticamente dos años consecutivos.

Así lo expresa el Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe (CES), que elabora el Indice Compuesto de Actividad Económica para la Provincia de Santa Fe (Icasfe). Agrega que la tasa interanual de actividad económica (noviembre de 2019 versus noviembre de 2018), fue negativa en 0,8 por ciento.

Las series que tuvieron una variación positiva fueron apenas cuatro: faena de ganado bovino y porcino, 2 por ciento; hidrocarburos para la industria y el transporte, 1,6 por ciento; consumo de energía eléctrica industrial, 0,6 por ciento y ventas en supermercados, 0,1 por ciento.

El patentamiento de nuevos vehículos y la producción láctea no registraron cambios.

Los sectores con variaciones negativas fueron los siguientes: puestos de trabajo, -0,2 por ciento; remuneraciones reales, -0,6 por ciento; recursos tributarios, -0,7 por ciento; consumo de cemento, -0,8 por ciento; demanda laboral, -1,5 por ciento; venta de maquinarias agrícolas, -1,9 por ciento; consumo de gas industrial, -2,0 por ciento y molienda de oleaginosas, -3,5 por ciento.

A un mes de la finalización del año, la variación interanual del Icasfe bajó 0,8 por ciento, en línea con la persistencia de fase recesiva que registra la actividad económica provincial.

En esta comparación, los ítems en suba fueron: faena de ganado (24,4 por ciento), venta de maquinaria agrícola (21,9 por ciento=, demanda laboral (16 por ciento), hidrocarburos para la agroindustria y el transporte (14,8 por ciento), energía eléctrica industrial (4,6 por ciento) , producción láctea (2,1 por ciento) y molienda de oleaginosas (0,5 por ciento).

Mostraron bajas, en tanto, los puestos de trabajo (-0,8 por ciento), las ventas en supermercados (-2,7 por ciento), las remuneraciones reales (-3,6 por ciento), los recursos tributarios (-6,5 por ciento), el consumo de cemento (-10,75 por ciento), los patentamientos nuevos (-14,2 por ciento) y el gas industrial (-16,35 por ciento).

El CES señala a modo de síntesis que el mes de noviembre fue el inmediato anterior a la formalización de los cambios de gestión tanto a nivel provincial como nacional. “En dicho período, ya el sector agropecuario había dejado de figurarse como el motor de la actividad económica provincial, siendo que sólo la faena de ganado continuaba en franco crecimiento, mientras que el resto de los indicadores empezaron a consolidar una caída”, sostuvo el informe.

En este sentido, destacó “las dificultades en la cadena de pagos que enfrenta el sector”, a partir de los grandes defaults de importantes jugadores del sector de agronegocios, como BLD y Vicentín.

Por otro lado, continuó el CES, se registró una nueva aceleración de la inflación que impacta sobre poder adquisitivo de los asalariados registrados, provocando una continuidad en la caída interanual del consumo minorista; así como también en los niveles de inversión en bienes durables.

El Icasfe es un indicador de periodicidad mensual que se utiliza para conocer la evolución del nivel de actividad. Fue desarrollado en el marco de un convenio con la Universidad Nacional de Tucumán en 2007.

Por otro lado, el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec) desarrolla a su vez otro estimado de actividad de la economía provincia. El Indice Sintético de Actividad Económica (Isae) correspondiente al mes de octubre pasado, el último disponible, arrojó una variación negativa interanual de 1,1 por ciento. En el acumulado de diez meses del año pasado la caída fue del 3,9 por ciento.

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