Celebran una auto-misa que rompió la cuarentena

La Iglesia Redentor ofició una ceremonia en un campo de su propiedad en forma de protesta. Hace unos días había organizado un culto-bar.

Una iglesia cristiana evangélica de San Lorenzo desafió los decretos provinciales sobre actividades permitidas en esta nueva etapa de la cuarentena y, a modo de protesta, organizó un oficio religioso al que denominó “auto-culto”. Al evento asistieron los fieles en su vehículos particulares. El encuentro se hizo este domingo en un campo, propiedad de la Comunidad Redentor, cuyo pastor es Daniel Cattaneo.

Este reto no es el primero que realiza. Días pasados hubo otra reunión llamada “culto-bar” de la que participaron 70 personas. En esa ocasión la organizaron en su propio templo pero utilizando protocolos gastronómicos: mesas y sillas con distanciamiento social, sanitización de los asistentes y pastores vestidos de mozos con bandejas que llevaban una biblia para servir “la palabra del señor”.

El vocero de la institución, Luciano Corti, explicó que ambas iniciativas son en reclamo al gobernador Omar Perotti para que permita que se abran las puertas de las iglesias y aclaró que los pastores de su congregación le presentaron dos opciones para oficiar los cultos pero no tuvieron respuesta.

Una de ellas era que se los autorice a abrir los templos con todas las medidas acordes a la situación. También le enviaron un protocolo para reuniones con gente subida a sus autos, proyecto que finalmente llevaron a cabo ayer aplicando el distanciamiento social.

Según explicaron a La Capital, el lunes 8 de junio, luego de conocerse el decreto 487 que permitía la apertura de las iglesias con hasta 10 fieles, habilitando un número mayor si se garantizaba una persona cada 2,25 metros cuadrados, “sabíamos que podíamos abrir con hasta 350 personas respetando los protocolos. Habíamos decidido hacerlo con 300 para trabajar más cómodos”.

“El martes 9 de junio aparece el decreto 489 donde se nos indicaba que solamente se podían juntar en el templo hasta diez personas. Borraron de un plumazo únicamente a las iglesias. No se nos dio ninguna explicación. Es por eso que el miércoles decidimos hacer un acto de protesta con el culto-bar”.

“Nos pareció una falta de respeto que nos digan que atendamos de a 10. Somos una iglesia muy grande que cuenta con una membresía de dos mil personas. Sólo en la de San Lorenzo tenemos un auditorio para 1200 sentados y es la única institución local que cuenta con puertas sanitizadoras. Además consideramos que es una locura que nos prohíban, cuando por otro lado se están abriendo bares y el viernes lo hará el casino”.

En la reunión de este domingo, el pastor Cattaneo volvió a expresarse fuertemente durante el auto-culto. Dijo que en Argentina “los cristianos que trabajamos a favor de la sociedad, somos considerados ciudadanos de segunda clase y no es justo que no podamos ejercer libremente nuestra fe”. Tal reclamo fue celebrado desde el interior de los autos que, a modo de aplausos, tocaron sus bocinas al unísono.

Por último, pusieron en tela de juicio que el auto-culto sea una actividad ilícita en esta etapa denominada de distanciamiento social, al considerar que “andar en auto y estacionarse en un campo no está prohibido, máxime cuando el evento contó con todas las medidas necesarias para prevenir contagios de coronavirus y la jornada transitó sin inconvenientes”.

El apoyo de Ghione

El diputado provincial de Somos Vida y Familia, Walter Ghione, asistió el domingo al oficio religioso. “Me invitaron y participé”, dijo el legislador, quien consideró que no se violó ninguna disposición provincial sobre actividades religiosas. “No se infligió ningún ley o decreto referido al distanciamiento social. Fue más cuidadoso de lo que vimos en plazas y paseos de Rosario donde se reúnen muchísimas personas. En ese sentido, lo que vimos con la celebración fue una prueba interesante “, manifestó.

” Hubo 250 vehículos y no hubo contacto entre los que asistieron. Yo estuve un rato en el vehículo hasta que me subí al escenario y dije unas palabras, guardando todas las medidas de prevención”, contó.

Ante el planteo de que existe un decreto provincial que sólo autoriza un máximo de diez personas en reuniones religiosas, Ghione manifestó: “No nos sirve esa disposición. Solamente en Rosario tenemos 700 congregaciones, llegando casi a 200 mil los fieles que participan por fin de semana en plena normalidad. Hay iglesias pequeñas a las que asisten habitualmente 30 o 40 miembros, y la mayoría de las iglesias tienen una capacidad aproximadamente entre 200 y 300 personas promedio. Que se permitan sólo 10 personas es imposible”.

“Al ministro de Gobierno, Estaban Borgonovo, le acerqué un protocolo y quedó en estudiar la modalidad de auto-misa. Estarían buscándole la vuelta”, dijo.

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